ESTOS SON 7 MOMENTOS EN LOS QUE EXTRAÑAMOS SEGUIR VIVIENDO EN CASA Y NOS DA PENA ACEPTARLO

ESTOS SON 7 MOMENTOS EN LOS QUE EXTRAÑAMOS SEGUIR VIVIENDO EN CASA Y NOS DA PENA ACEPTARLO
noviembre 8, 2016

Blog

Vivir solo es el sueño de la mayoría de las personas. Las palabras “independencia” y “libertad” son tan atrayentes que, en cuanto comenzamos a trabajar, lo primero que hacemos es poner un pie fuera de la casa de nuestros papás y disfrutar de una nueva vida.

Sin embargo, el sueño se rompe cuando llegan las responsabilidades de la vida adulta y empezamos a extrañar todo lo que teníamos. Tal es el caso de las siguientes cosas:

#7 El internet gratis

Nadie, absolutamente nadie puede prescindir de internet. Somos esclavos de él, y al momento de vivir solos es necesario contratar un servicio (y pelearnos con los proveedores por las constantes fallas). ¿Creerías que sería fácil vivir sin tus papás?

#6 La comida caliente

O cualquier clase de comida. Ahora que no está tu mamá, tus únicas opciones son pedir a domicilio o salir a comer. En última instancia, tendrás que aprender a cocinar si no quieres quedarte pobre.


 

#5 Los cuidados cuando te enfermas

Lo peor de abandonar la casa donde creciste viene cuando te enfermas. No hay nadie que te cuide, compre tus medicinas, ni te haga sopa para reconfortante. Querías vivir solo, así que eres el único responsable de tus cuidados.


#4 Quien arregle las cosas

La regadera no sirve, el gas se terminó, la puerta hace mucho ruido… y lo único que puedes hacer es ignorar todo porque no sabes a quién llamar o acercarte.


#3 La compañía

Ya no tienes a quien contarle chistes o a quien molestar. Tus hermanos están lejos y solo te queda hablar solo por el resto de tus días.


#2 ¡Los muebles!

Tu nueva casa adoptó un estilo minimalista por la falta de muebles y ornamentos. Con mucho esfuerzo comienzas a hacerte de una mesa y un sillón. Ahora más que nunca extrañas el comedor de casa.


Lo más desolador de vivir solo es pagar el gas, el agua, el internet… Las cuentas son interminables y no sabes ni cómo empezar. La buena noticia es que todo forma parte de una etapa, así que no te desesperes.#1 Pagar las cuentas